La fisioterapia o terapia física, se enfoca en mejorar las habilidades motrices finas y gruesas, el equilibrio, la coordinación, la fuerza y la resistencia. Las habilidades motrices gruesas incluyen actividades que utilizan los músculos más grandes del cuerpo, como rodar, caminar, correr o saltar. Las habilidades motrices finas utilizan los músculos más pequeños, como la capacidad de sostener una cuchara o recoger un juguete. Muchas personas creen que la terapia física la utilizan solo los deportistas cuando presentan alguna lesión, pero en realidad es muy utilizada para tratar diferentes tipos de enfermedades, lesiones o discapacidades sufridas por accidentes, en el que el especialista ayuda a las personas a recobrar las funciones corporales que perdieron, y hoy te daremos a conocer algunos de los tipos de afecciones que llevan a una persona a buscar la ayuda de un terapeuta físico.
Estas enfermedades van desde cuadros leves sin invalidez, a grandes discapacidades con episodios de dolor agudo de columna, músculos, tendones y articulaciones en general. El médico se encarga de hacer el diagnóstico de la enfermedad con un enfoque:
Qué estructuras del cuerpo están comprometidas
Limitación de la función que esto produce
Qué grado de restricción en la participación produce
En base a estos 3 diagnósticos, se establecen los tratamientos para lograr una mejoría o alivio y así, restaurar la función.
Dentro de este grupo de enfermedades, también conocidas como reumatológicas se agrupan todas las patologías que involucran el deterioro y disfunción del sistema óseo y articular del cuerpo humano con la afección de sus estructuras internas y adyacentes como cartílago o tejidos blandos periarticulares.
Los trastornos osteoarticulares son una de las enfermedades más frecuentes en la actualidad. Día con día se ven y llegan nuevos casos a las clínicas y hospitales principalmente en personas mayores a los 50 años de sexo femenino.
Estos trastornos se caracterizan por dos síntomas típicos que son el dolor y la impotencia funcional de alguna parte del aparato locomotor, en especial de las articulaciones. A pesar de que este grupo de patologías no sean causas directas de muerte, es muy importante y necesario que se les dé un buen espacio en las campañas de prevención y promoción de la salud, ya que son estas enfermedades las que más acarrean disfuncionalidad en la vida del paciente.
Dentro de las enfermedades Osteoarticulares encontramos comúnmente:
Artritis Reumatoide
Bursitis
Capsulitas Adhesiva
Cervicoartrosis
Espondilosis cervical
Espondilitis Anquilosante
Fibromialgia
Gota
Hernia de Disco
Osteoartritis
Osteoporosis
Sacroileítis
Raquitismo
Tendinitis de hombro
Túnel Carpal
Túnel Tarsal
Son todas aquellas enfermedades en donde nuestro sistema inmunológico funciona de manera anormal y ataca las células de nuestro propio cuerpo al confundirlas con agentes extraños o patológicos produciendo daño. Cuando esto pasa, nuestras defensas pueden atacar un solo tejido o varios órganos, provocando de esta forma un daño sistémico. Este grupo de enfermedades no tiene causa definida, se habla de que posiblemente se trate de una predisposición genética.
Dentro de las enfermedades Autoinmunes encontramos comúnmente:
Dermatomiositis
Dermatomiositis Juvenil
Distrofia simpática refleja
Fibromialgia
Miopatías inflamatorias
Lupus Eritematoso Sistémico
Enfermedad de Crohn
Anemia Perniciosa
Artritis Reumatoide
Diabetes Mellitus Tipo 1
Esclerosis Múltiple
Miastenia Gravis
Enfermedad de Graves
Psoriasis
El estrés es una reacción normal del organismo ante una o varias situaciones que representan una exigencia importante o demanda fuera de lo usual a lo que estamos acostumbrados.
El estrés puede ocasionar, los siguientes malestares y aunque este es algo de la vida cotidiana, permanecer mucho tiempo estresado se convierte en una enfermedad que se debe tratar.
Ansiedad
Irritabilidad
Impulsividad
Mal carácter
Insomnio
Falta de apetito o exceso de apetito
Cansancio extremo
Dolor de cabeza
Sudoración
Palpitaciones
Enojo y hostilidad
Estas lesiones incluyen a todas aquellas lesiones del sistema músculo esquelético que se producen durante o en consecuencia a la práctica deportiva o de la realización de una actividad física.
En este caso las lesiones más comunes son:
Desgarros Musculares
Esguinces
Ruptura del tendón de Aquiles
Ruptura de ligamentos
Calambres musculares
Fracturas
Lesiones Meniscales
Luxaciones
Tendinosis
Es necesario, que antes de iniciar a practicar cualquier deporte o una actividad física:
calentemos
estiremos
utilicemos calzado y ropa adecuada
Hagamos dentro del calentamiento ejercicios cardiovasculares
Algunas actividades realizadas rutinariamente pueden causar lesiones en nuestro cuerpo. Realizar tareas como tocar un instrumento, digitar o permanecer muchas horas haciendo la misma tarea, puede ser detonantes para sufrir de lesiones por esfuerzos repetitivos. Estas lesiones aparecen en codos, hombros, rodillas, talones o manos. Y comúnmente la persona afectada siente dolor, inflamación, sensación de quemazón o pellizcos en la zona.
Las lesiones por esfuerzo repetitivo aparecen generalmente en personas que tienen una musculatura débil, ya que en estos casos el cuerpo tiene menor capacidad para resistir y soportar trabajo, entonces el cuerpo va reciclando microtraumatismos que en cualquier momento se convierten en una lesión dolorosa e incapable.
Se trata de una enfermedad que afecta las venas. Estas venas se dilatan, se ensanchan y se vuelven muy dolorosas, lo cual provoca problemas de circulación perjudiciales para la salud. Una de cada diez personas padece de varices, este trastorno afecta más a las mujeres que a los hombres, por situaciones tales como el embarazo o las hormonas, y también se asocia a antecedentes hereditarios.
El túnel carpal es un espacio angosto que existe entre la muñeca y la mano. Este túnel está formado por las raíces óseas de la mano y el ligamento transverso del carpo; y por él discurren los tendones de los músculos flexores de los dedos y el nervio mediano. Cuando los tejidos que conforman el túnel carpiano como ligamentos y tendones se inflaman, ejercen presión sobre el nervio mediano, lo cual produce alteraciones sensitivas y un gran dolor, provocando así el conocido Síndrome del Túnel carpal.
Este tipo de trastorno afecta principalmente a mujeres entre los 50 y 60 años, sin embargo, debido a las características de los trabajos más populares de hoy en día, esta enfermedad es mucho más común y se ve en jóvenes también. Esta enfermedad es también muy comun cuando la persona presentó anteriormente fracturas o sufre de artritis, cambios esqueléticos, tumores óseos, ganglionar, infecciones de las vainas tendinosas u otras lesiones.
La enfermedad del Parkinson es una enfermedad de los ganglios basales, una serie de estructuras cerebrales que tienen la función de controlar los movimientos que se realizan automáticamente, como el caminar por ejemplo. Cuando hay una disminución importante de dopamina en llamada sustancia negra de los ganglios basales, da origen al trastorno conocido como Parkinson.
El parkinson se presenta en personas de edad media y avanzada. Su progresión es lenta y prolongada. Los síntomas principales del parkinson son, postura encorvada, rigidez, lentitud en los movimientos, inexpresividad facial, temblor rítmico de los miembros que se termina realizando involuntariamente.
Es de gran utilidad un programa progresivo de ejercicios diarios, que ayudan a aliviar las diversas alteraciones del movimiento, haciendo que el paciente con parkinson se sienta seguro, al igual que cada persona que presenta una alteración enfermedad o dificultad que requiera una visita o terapias físicas regulares.